¿Cuándo cambiar el casco?

¿Sabías que los cascos deben sustituirse pasado un tiempo? A continuación, te contamos cuándo debes cambiar el casco de tu moto para que este siga protegiéndote de manera eficaz.
El casco es esencial a la hora de viajar en moto, además de ser un elemento obligatorio para circular. Llevar el casco adecuado y en óptimas condiciones te proporciona una mayor seguridad en caso de accidente. Si tu casco tiene ya unos cuantos años o tiene algunos desperfectos, es probable que te hayas preguntado si es hora de cambiarlo o no. Te damos la respuesta.

¿Cuándo debo cambiar el casco de mi moto?
Si tu casco está muy dañado o has sufrido un golpe que lo ha dejado en malas condiciones, sabes que es el momento de prescindir de él y comprar uno nuevo. El problema viene cuando aparentemente está bien, pero ya tiene unos años. En este caso ¿debes cambiar el casco por uno nuevo?

Para mantener la seguridad en carretera, es importante que el caso esté fabricado con buenos materiales y que estos sean resistentes y duraderos. Además, es necesario realizar un mantenimiento adecuado para que no se dañe y pueda cumplir con su cometido.

En el casco puedes encontrar una etiqueta en la que se incluye la fecha de fabricación, para que sirva de orientación al piloto. Normalmente esta se sitúa bajo el forro del casco. Pero ¿existe realmente un periodo de tiempo tras el cual se deba reemplazar?

Como recomendación general, se estima que la vida útil de un casco de moto se sitúa en los 5 años desde su primer uso. Esta suele ser la recomendación del fabricante y su objetivo es el de mantener los materiales en óptimas condiciones. Además, deberás tener en cuenta otros factores a la hora de cambiar o no tu casco como pueden ser el uso que hagas del mismo, el mantenimiento, el clima en el que te mueves y los materiales con los que se ha fabricado.

¿Qué tener en cuenta?
Aunque a modo orientativo hay una fecha para cambiar tu casco de moto, lo mejor es estar atento a determinadas señales para conocer cuándo es realmente el momento de sustituirlo por uno nuevo.

Accidentes
Los cascos están diseñados para soportar impactos y ser muy resistentes. Sufrir un accidente con la moto es razón de más para cambiar el casco de manera inmediata. Es posible que no veas daños en el mismo a simple vista, pero al soportar el impacto en el accidente este se ha podido dañar. El golpe provoca que los materiales se deformen y la protección no sea la misma.

Perdida de efectividad del material
En su gran mayoría, se fabrican con resina termoplástica o fibra que con el paso del tiempo se acaba degradando y se ven mermadas sus propiedades, lo que hace que pierdan capacidad para disipar la energía producida por un impacto o soportarlos. En estos casos, la mejor opción es cambiar el casco por uno nuevo, de esta forma conseguirás aumentar la seguridad sobre la moto.

Cuidado con las altas temperaturas
El clima también puede ser un factor determinante en cuanto a la duración de un casco de moto. Aquellos que se encuentran expuestos a altas temperaturas tienen más posibilidades de dañarse antes que otros que no lo están. Si este es tu caso, verás que pasado un tiempo aparecen grietas y desperfectos en el mismo. Este será el fin de la vida útil de tu casco.

Correas y cierres en mal estado
Comprueba de manera periódica que los cierres y las correas de retención de tu casco estén en buenas condiciones. Debido a que son uno de los elementos más utilizados, pueden sufrir daños, sobre todo si utilizas tu moto a menudo. Es posible que los cierres pierdan sujeción y que las correas se deshilachen. Llegados a este punto, nada mejor que sustituir tu antiguo casco por uno nuevo.

Revestimiento de espuma EPS dañado
Este revestimiento también se puede ver afectado por el paso del tiempo, ya que pierde absorción y genera espacios en el casco que pueden hacer que la seguridad de este disminuya considerablemente. Cuando esto ocurre, el casco se mueve y pierde sujeción.

Caídas y golpes
Las caídas y golpes en tu casco pueden provocar daños y como consecuencia, la seguridad se ve muy disminuida. En este punto debemos tener en cuenta también las caídas accidentales del casco y los golpes sin darnos cuenta (a una pared, quicio de una puerta…) ya que hacen que los materiales se dañen y puedan perder efectividad.

Acolchado deteriorado
Si el acolchado interior del caso ya no se muestra firme y presenta daños por un uso intensivo, puede ser un buen momento para realizar el cambio. El deterioro de esta parte del casco es común, ya que después de varios años de uso el sudor puede hacer mella en él. Mantener el acolchado en buenas condiciones es vital y podrás hacerlo aplicando espumas de limpieza para la zona, te ayudarán a conservarlo durante más tiempo.

Comprobaciones de seguridad
Si quieres asegurarte de que tu casco se encuentra en las mejores condiciones nada mejor que realizar un mantenimiento periódico y revisar ciertas partes aproximadamente cada dos meses, y de paso, limpiar el interior. Deberás comprobar:

Si el revestimiento EPS está bien sujeto a la carcasa exterior del casco.
Estado de las correas: que las costuras no estén sueltas ni las cintas deshilachadas.
Que la carcasa exterior del casco no presente grietas o astillas producidas por algún golpe.
Con estas sencillas revisiones y un correcto mantenimiento conseguirás mantener tu casco en óptimas condiciones y conocerás cuándo ha llegado el momento de sustituirlo.